El 6 de marzo, las Dulcineas empaquetaron sus mochilas y se montaron en la “Dulcineta”, preparadas para un finde lleno de intensidad, unidad y diversión en el CEBU-W 2026. Aunque el pronóstico anunciaba lluvias y viento, sabíamos que el equipo iba a poder superar cualquier reto que se nos presentara. Como primer obstáculo del finde, tuvimos que decidir qué cenar esa noche, lo cual por suerte terminó siendo unos burritos deliciosos.

Sábado: fase de grupos sólida

El sábado por la mañana llegamos a la playa con energía y, por suerte, sin lluvia ni viento, lo que nos ayudó a hacer un buen calentamiento para un día lleno de partidos. El primer partido de grupo lo jugamos contra las Frisbillanas, un equipo sevillano. Aunque tardamos unos cuantos puntos en acostumbrarnos a la resistencia de la arena y al formato de ultimate playa, poco a poco fuimos ajustando nuestros tiros, timings y confiando en la suavidad de la arena para los layouts, hasta conseguir nuestro flow de playa. Terminamos ganando el partido con un poco de ventaja, 12-8.

Como el Campeonato de España incluía las categorías open y women, tuvimos la suerte de poder animar a nuestros compañeros, Quijotes A y B, entre nuestros partidos, manteniéndonos entretenidas y motivadas hasta volver a jugar.

El segundo partido del día lo jugamos contra Zierzetas. Esta vez no necesitamos tiempo para adaptarnos, sino que pudimos demostrar nuestro mejor juego desde el principio, con tiros de campo entero, defensas intensas y un movimiento fluido entre handlers. Con orgullo, terminamos el partido 12-3, asegurándonos una plaza en las semifinales del domingo por la mañana.

Aun así, sabíamos que teníamos que jugar nuestro último partido del día contra Sharks con la misma energía y determinación, como si estuviésemos todavía luchando por una plaza en semifinales. Y, aunque la energía nunca nos abandonó, el tiempo no estaba de nuestro lado. De repente, se levantó el viento y empezaron a caer gotas de agua, apareciendo el clima que habíamos logrado evitar durante el día. Sin embargo, nos acordamos de lo que nos había dicho la noche anterior nuestra capitana, Irene Goicolea, que desafortunadamente no pudo venir, pero estuvo apoyándonos todo el finde: “el viento defiende con vosotras”. Esto lo tuvimos en mente todo el partido, motivándonos durante puntos largos y momentos frustrantes. Perdimos el partido 4-7, pero esa tarde nos fuimos muy orgullosas de lo que habíamos hecho y de cómo habíamos luchado contra las vigentes campeonas de España.

Esa noche nos recordaron que habían pasado muchos años desde que las Dulcineas habían llegado a semifinales de un Campeonato de España de playa. Con eso en mente, nos acostamos y descansamos, preparándonos para el día intenso que nos esperaba.

Domingo: semifinales y lucha por el podio

El domingo llegamos a la playa con más emoción y entusiasmo que el día anterior. Tal vez tenía algo que ver con que era el Día Internacional de la Mujer, y las Dulcineas no podían estar más orgullosas de celebrarlo rodeadas de mujeres inspiradoras, fuertes y motivadoras.

Sabíamos que no iba a ser un día fácil, pero eso no nos preocupaba. No habíamos viajado hasta Valencia para tener partidos fáciles, sino que buscábamos competición e intensidad. Tras un poco de planificación y estrategia, empezamos el partido contra Guayota. Sabíamos que este equipo se caracterizaba por su determinación, así que nos hicimos una promesa como equipo: superarla en cada punto. Luchamos por puntos largos, forzando turnovers y usando nuestro control y paciencia a nuestro favor. Aun así, terminamos perdiendo 9-12, pero no se lo pusimos fácil a nuestras competidoras.

A pesar de la decepción de no estar en la final, estábamos muy orgullosas de cómo habíamos jugado, compitiendo con nuestras habilidades y confiando las unas en las otras en cada punto.

Para terminar, entramos al partido por la tercera plaza con la misma promesa: pisar el campo con determinación y confiar en nosotras mismas. El partido contra Vikingas puso a prueba nuestra energía y el apoyo desde la banda. Empezamos con dos breaks arriba, pero rápidamente nos alcanzaron y, durante gran parte del partido, el marcador estuvo empatado. Al final, las Vikingas encontraron su ritmo y el partido acabó 7-10.

Aunque fue un momento triste, fuimos capaces de reflexionar sobre todo lo positivo que nos dejó el campeonato: competición de alto nivel, refuerzo de nuestra química como equipo, una gran muestra de comunidad y positividad, y un cuarto puesto a nivel nacional.

Gracias a Eva por la redacción del resumen.

Resultados: https://docs.google.com/spreadsheets/d/1tRco-tjW1wl6h3EJxYQJcQiqcXwv8Vma/edit?gid=600670614#gid=600670614